La Provincia anunció su plan para recuperar la vegetación quemada por los incendios forestales..
Entre los proyectos que manejan desde El Panal, está la siembra de
pasturas. Biólogos especialistas en la materia consultados indicaron que esta acción tiene poco sentido ya que la implantación de
más pasto generará potencial combustible para “alimentar” eventuales
incendios.
Según anunció la Provincia, se realizará una siembra
de pasto llorón y gramilla bermuda. Pero los biólogos consultados
indicaron que son especies de plantas no originarias de las sierras que
provienen de Sudáfrica y Asia, respectivamente.
Ana Cingolani,
doctora en biología, responsable de la cátedra de Biogeografía de la
facultad de Biología de la UNC e investigadora del Conicet, explicó que
en el caso del pasto llorón se podrían generar problemas en ríos ya que
esta especie puede crecer en la arena.
“Se trata de un pastura
muy invasora que crece muy bien en las márgenes de los ríos, sobre la
arena, y puede llegar a provocar la reducción de playas, acumulando
sedimentos donde no debería haber y quitando espacios recreativos para
el turismo”, explicó la especialista.
Según Cingolani, la
introducción de esta especie también es perjudicial para los pastos
nativos que intentan recuperarse del fuego, ya que al ser tan invasora
va ganando espacio sobre las plantas debilitadas: “Por eso lo mejor es
dejar que estas plantas se recuperen solas, porque rebrotan después del
fuego”.
En la misma sintonía se expresó el biólogo Marcelo Cabido, quien además
explicó que una siembra de pasturas podría llevar a un incremento de la
masa combustible para alimentar incendios forestales en una futura
temporada seca.
“Si la siembra prende y tenemos una temporada de
mucha lluvia vamos a tener muchas más pasturas, porque las plantas de
las sierras se recuperan después de un incendio. Esto, llevado a una
futura temporada seca, implica más masa combustible que puede alimentar
futuros fuegos”, indicó el biólogo.
Por esto, para Cabido, lo más
conveniente es intensificar la prevención de incendios: “Lo mejor que
se puede hacer para facilitar el rebrote de las especies afectadas es
evitar futuros incendios, para darles tiempo a que se recuperen, porque
todas estas plantas se regeneran”.
Otra cosa que recomiendan los
especialistas para ayudar a la naturaleza es evitar el pastoreo del
ganado en zonas que hayan sido afectadas por el fuego y que se empiezan a
recuperar. Según Cabido, el pasto llorón es una especie que ya fue
implantada en algunos sectores de las sierras, pero aseguró que lo mejor
es trabajar con especies autóctonas y dejar que el pasto se regenere
solo.
Para Cingolani, la siembra servirá de poco si en los
próximos meses se registran lluvias fuertes: “La semilla demora en
crecer y que esté ahí no significa que el suelo se haya afirmado. Por
más siembra que se haga, si llueve fuerte, el agua se lleva suelos y
semillas. Lo ideal sería lograr que llueva despacito. Eso es imposible”.
Se
puede revisar. En tanto, desde la Provincia apuntaron que el plan
anunciado por el ministro de Ambiente, Manuel Calvo, todavía está en
estudio, ya que se están analizando las áreas quemadas para definir en
concreto cuáles serán los planes de acción.
Respecto a las
plantas que se pretende utilizar, Conrado Rosacher, director de Recursos
Naturales de la Provincia, indicó que si bien no son plantas nativas,
son especies que ya están en las sierras. “La idea de este proyecto es
hacer la siembra de pasturas en áreas que tienen mucha pendiente, como
las cabeceras de cuenca afectadas, en las que el suelo corre un serio
riesgo. La idea entonces es ayudar a que este suelo se afirme”, destacó
el técnico de la Provincia.
Rosacher indicó que no utilizarán
pasturas serranas en este plan porque la Provincia no dispone de las
semillas ni las especies autóctonas en sus viveros, pero resaltó que
quieren empezar a producir estas plantas para poder hacer pruebas el año
que vienen.
La Provincia ya hizo una experiencia de siembra de
pasturas a través de aviones en 2009. En ese caso se sembraron dos
especies de pastos exóticos en las sierras y según Rosacher la
experiencia fue buena ya que no se registró un avance invasor de los
ejemplares introducidos.
“No son las mismas especies que queremos
utilizar ahora. El pastó llorón está implantado en las sierras de
Córdoba y por eso lo elegimos. Pero estamos en una etapa de diagnóstico y
se puede rever esta selección”, indicó el especialista.
Resistentes
Según
los biólogos, en el ADN de nuestras plantas está la resistencia al
fuego, ya que desde hace millones de años las especies autóctonas
conviven con los incendios. El sistema de defensa está debajo de la
tierra, en las raíces, que son profundas, por lo que las llamas no las
alcanzan. Lo que se pierde es el crecimiento aéreo. Por eso, después de
incendio, las plantas pueden rebrotar.
Pasto llorón. Proviene de Sudáfrica. Es una especie que se utiliza para fijar dunas. Crece en arena y es muy competitivo.