De acuerdo a las últimas estimaciones caerá por debajo del millón de
toneladas, después de haber superado las 2,5 millones en la campaña
2010/11
Mientras el mercado de la harina y la industria panadera padecen la
transición entre la campaña anterior de trigo, que termina con escasez
de granos en el mercado, y la nueva, que demora el ingreso del cereal
por las malas condiciones climáticas, las perspectivas para el año
próximo no parecen mejores.
Según las últimas estimaciones, la
cosecha que comienza en estos días en el norte del país no aportará la
cantidad suficiente como para transitar un 2014 sin sobresaltos.
Puntualmente
en Córdoba los cálculos anticipan que la producción será la peor de los
últimos cuatro ciclos y no alcanzará al millón de toneladas.
De
acuerdo al último relevamiento de la Bolsa de Cereales de la provincia,
la recolección rondará las 927 mil toneladas, lo que implica una caída
interanual del 16%. En el momento de la siembra, las expectativas eran
diferentes a partir de un crecimiento del área sembrada que se ubicaba
levemente por encima del 10 por ciento. Sin embargo, luego el clima jugó
una mala pasada y, sin ir más lejos, en Río Cuarto pasaron 5 meses sin
que se registraran precipitaciones. Desde mayo y hasta fines de octubre,
la sequía golpeó a buena parte del área triguera, lo que terminó
recortando de manera importante las estimaciones de cosecha.
“Aunque
en Córdoba la superficie sembrada sería un 12% superior al año pasado,
no se llegaría a compensar el tonelaje obtenido en la campaña 2012-2013
debido a la caída de rendimiento estimado (29% inferior)”, explica la
Bolsa. Es que este año el promedio rondará los 17 quintales por hectárea
frente a los 24 del ciclo anterior. Es decir, se espera que al final de
la campaña cada hectárea aportará la mitad de trigo que en el 2010/11
en la provincia.
Pese a las últimas lluvias registradas en las
últimas dos semanas, muchos lotes de trigo tenían deterioros
prácticamente irreversibles y su rendimiento será entre malo y regular.
De acuerdo al último informe de la Bolsa, cuando las precipitaciones
comenzaban a llegar, apenas el 20% de los lotes en Córdoba se
encontraban entre buenos y muy buenos. “En algunas zonas, como Luque
(departamento Río Segundo), Arroyito, Marull, Colonia Marina (San
Justo), Jesús María (Colón) y El Crispín (Río Primero) hay lotes de
trigo que se destinaron a pastoreo por el mal estado que presentaban”,
advirtió la entidad.
A raíz de esta situación en los cultivos, la
provincia aportará apenas el 9% del total de la producción de trigo
nacional este año, estimada en poco más de 10 millones de toneladas.
Ese
volumen debería ser sufienciente para abastecer el consumo interno del
país, estimado en unas 7 millones de toneladas entre la molienda y las
semillas necesarias para la próxima campaña.
Sin embargo, las
dudas persisten por la actual situación que atraviesa el mercado, donde
la producción anterior se mostró escasa y eso derivó en un fuerte
incremento de la harina que en Río Cuarto ya se comercializa a 430 pesos
la bolsa. A su vez, la demora en el ingreso de la nueva producción
extiende la ventana sin cereal disponible, lo que hace prever que la
escalada de precios, que termina impactando a su vez en el kilo de pan,
puede continuar unas semanas más.
Los sectores del agro remarcan
ante esto que más allá de las dificultades climáticas, es necesario
modificar políticas para el trigo que reviertan la tendencia actual de
achicamiento que llevó en los últimos meses a especular con la
posibilidad de importar cereal desde Uruguay para cubrir la demanda.
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lunes, 4 de noviembre de 2013
miércoles, 10 de julio de 2013
Exportadores y molineros: quién es quién en el mercado local de trigo
LA CRISIS DEL PAN DESCUBRE UN COMERCIO DESCONOCIDO PESE A LAS REGULACIONES.Las compras a los productores están divididas entre las traders, un sector más concentrado, y el sector industrial, con alta atomización, pero con jugadores clave.
El mercado de trigo en la Argentina está fuertemente
regulado desde 2006, cuando el gobierno nacional comenzó a controlar las
exportaciones, aunque en esa campaña se habían cosechado 12,5 millones
de toneladas, el doble de las que se consumen en el país.
A pesar del control, o por él, según la opinión del sector agropecuario, llegó la crisis del pan que instaló en la Argentina un debate sobre un comercio relativamente desconocido.
Desde 2006, los exportadores venden al exterior el trigo que sobra después de contabilizar los stocks y restarle a ese monto el consumo interno. Pero 2013 fue diferente: el Gobierno les permitió, primero, exportar 5 millones de toneladas previo adelanto de retenciones por unos u$s 360 millones y después, en marzo, recortó esos permisos a 3 millones de toneladas. Pero los exportadores ya habían comprado a los productores el trigo necesario para exportar.
Con una cosecha nacional de 9 millones de toneladas y un consumo sostenido en 6,5 millones (6 millones para molienda y 500.000 toneladas para conservar como semilla) el Gobierno previó que habría desabastecimiento interno, por eso recortó la exportación.
Al momento, según la última información oficial suministrada por el Ministerio de Agricultura, los molinos, que operan en el mercado interno y muelen prácticamente todo el trigo que queda en el país, compraron entre diciembre de 2012 y mayo de 2013, 2,9 millones de toneladas de trigo, de las cuales procesaron, hasta fin de mayo, 2,7 millones de toneladas. Según estos datos, la industria molinera, con un ritmo mensual de cerca de 450.000 toneladas de molienda, ya habría consumido en junio todas sus compras de trigo.
De las 6 millones de toneladas de trigo que quedan en el país se obtienen 4,5 millones de toneladas de harina, y el consumo local alcanza las 3,7 millones de toneladas. El resto, en un ciclo normal, puede ser exportado por los molinos. Hace quince días, y por la suba del precio local de la harina, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, impidió las ventas externas del producto.
La molienda y comercialización de harina de trigo es un sector atomizado en el país, pero aún así, hay actores clave del negocio.
La panificación artesanal se lleva 2,5 millones de toneladas de harina de trigo, y las harinas fraccionadas suman otras 300.000 toneladas.
Los grandes abastecedores nacionales de estos segmentos son Molinos Cañuelas, con el 18,6% de la participación del mercado; Cargill (dueño de Trigalia) con el 8,1%; Lagomarsino, con el 6%; Molinos Juan Minetti, con 3,4% y Molinos Río de la Plata, con el 2,8% de la participación. Una treintena de empresas se reparten el 61% de la comercialización restante.
Para poder abastecer al mercado interno, las empresas molineras están ahora comprando el trigo a los exportadores, que no pudieron colocar en el exterior el producto que ya adquirieron. Pero algo en ese mecanismo no está funcionando: los panaderos denunciaron que el precio de la bolsa de harina subió más de 150% desde el ingreso de la nueva cosecha de trigo (a partir de noviembre) hasta mediados de junio. Una posibilidad que pensó Moreno fue que los molinos estuvieran exportando más harina de la deseable para poder volcar el producto que necesita el mercado interno, pero si se observan las ventas externas, esa teoría queda descartada. Según datos oficiales, entre diciembre de 2012 y mayo de 2013, unas 50 empresas exportaron cerca de 150.000 toneladas de harina de trigo. Ese volumen fue, entre diciembre de 2011 y mayo de 2013, de 400.000 toneladas, con lo cual los molinos, que ya no podrán exportar harina hasta que se aclare el panorama, no volcaron más a la exportación este año.
De nuevo, este segmento está liderado por Cargill y Molinos cañuelas, que exportan trigo, y al mismo tiempo tienen la capacidad de molerlo y exportar harina. Junto con Lagomarsino, estas firmas fueron responsables del 53% de las exportaciones de harina de trigo en 2012.
A pesar del control, o por él, según la opinión del sector agropecuario, llegó la crisis del pan que instaló en la Argentina un debate sobre un comercio relativamente desconocido.
Desde 2006, los exportadores venden al exterior el trigo que sobra después de contabilizar los stocks y restarle a ese monto el consumo interno. Pero 2013 fue diferente: el Gobierno les permitió, primero, exportar 5 millones de toneladas previo adelanto de retenciones por unos u$s 360 millones y después, en marzo, recortó esos permisos a 3 millones de toneladas. Pero los exportadores ya habían comprado a los productores el trigo necesario para exportar.
Con una cosecha nacional de 9 millones de toneladas y un consumo sostenido en 6,5 millones (6 millones para molienda y 500.000 toneladas para conservar como semilla) el Gobierno previó que habría desabastecimiento interno, por eso recortó la exportación.
Al momento, según la última información oficial suministrada por el Ministerio de Agricultura, los molinos, que operan en el mercado interno y muelen prácticamente todo el trigo que queda en el país, compraron entre diciembre de 2012 y mayo de 2013, 2,9 millones de toneladas de trigo, de las cuales procesaron, hasta fin de mayo, 2,7 millones de toneladas. Según estos datos, la industria molinera, con un ritmo mensual de cerca de 450.000 toneladas de molienda, ya habría consumido en junio todas sus compras de trigo.
De las 6 millones de toneladas de trigo que quedan en el país se obtienen 4,5 millones de toneladas de harina, y el consumo local alcanza las 3,7 millones de toneladas. El resto, en un ciclo normal, puede ser exportado por los molinos. Hace quince días, y por la suba del precio local de la harina, el secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, impidió las ventas externas del producto.
La molienda y comercialización de harina de trigo es un sector atomizado en el país, pero aún así, hay actores clave del negocio.
La panificación artesanal se lleva 2,5 millones de toneladas de harina de trigo, y las harinas fraccionadas suman otras 300.000 toneladas.
Los grandes abastecedores nacionales de estos segmentos son Molinos Cañuelas, con el 18,6% de la participación del mercado; Cargill (dueño de Trigalia) con el 8,1%; Lagomarsino, con el 6%; Molinos Juan Minetti, con 3,4% y Molinos Río de la Plata, con el 2,8% de la participación. Una treintena de empresas se reparten el 61% de la comercialización restante.
Para poder abastecer al mercado interno, las empresas molineras están ahora comprando el trigo a los exportadores, que no pudieron colocar en el exterior el producto que ya adquirieron. Pero algo en ese mecanismo no está funcionando: los panaderos denunciaron que el precio de la bolsa de harina subió más de 150% desde el ingreso de la nueva cosecha de trigo (a partir de noviembre) hasta mediados de junio. Una posibilidad que pensó Moreno fue que los molinos estuvieran exportando más harina de la deseable para poder volcar el producto que necesita el mercado interno, pero si se observan las ventas externas, esa teoría queda descartada. Según datos oficiales, entre diciembre de 2012 y mayo de 2013, unas 50 empresas exportaron cerca de 150.000 toneladas de harina de trigo. Ese volumen fue, entre diciembre de 2011 y mayo de 2013, de 400.000 toneladas, con lo cual los molinos, que ya no podrán exportar harina hasta que se aclare el panorama, no volcaron más a la exportación este año.
De nuevo, este segmento está liderado por Cargill y Molinos cañuelas, que exportan trigo, y al mismo tiempo tienen la capacidad de molerlo y exportar harina. Junto con Lagomarsino, estas firmas fueron responsables del 53% de las exportaciones de harina de trigo en 2012.
Fuente: El Cronista
jueves, 4 de julio de 2013
La brecha entre el trigo y el pan en góndola es de 800%
El productor recibe por su trigo $2.20kg mientras el
kilo del pan para el consumidor se acerca a los $18. El costo del trigo en el
pan ronda el 10%.
La Sociedad Rural de Rosario emitió un comunicado
para sentar su posicion respecto de la polemica en torno al trigo y la harina.
"Los productores no somos los responsables del actual precio del pan; no
actuamos como formadores de precios, ni el valor del trigo tiene incidencia
significativa sobre el pan", dijeron una vez mas.
"Un representante de la Faim nos explicó que la
incidencia del trigo en el costo de la harina es del 75%, y la incidencia de la
harina en el pan es del 15%", señalaron. Así el costo del trigo en el pan
es de aproximadamente un 10%.
El productor recibe por su trigo $2.20kg mientras el
kilo del pan para el consumidor se acerca a los $18, es decir 9 veces más. La
brecha existente entre la materia prima y el producto en góndola es de 800%.
"Como representantes de la producción
convocamos a las Cámara Molineras y de Panificación a aclarar el tema
públicamente. Las invitaciones serán cursadas, esperamos se dé el debate",
reclamaron.
Según la Bolsa de Comercio de Rosario en la zona
núcleo se sembrará 2013-14 una superficie similar a la del año pasado -600 a
700mil ha-. A nivel país será de 3.6 a 3,7millones de has-, la menor en 110
años.
El Gobierno Nacional vuelve a cometer por séptimo
año los mismos errores: cupos exportables, ROEs, cierre de exportaciones,
retenciones, incumplimiento de precios de FAS teóricos, fuerte presión fiscal.
Cabe aclarar que ya con las retenciones el productor
le está entregando al Gobierno las toneladas de trigo requeridas para abastecer
gratis el mercado interno, toda la población argentina.
El sector descree de las promesas del Ejecutivo,
"lo demuestra la intención de siembra de esta campaña". "Es que
hizo méritos, mintió reiteradamente; no cumplió con los anuncios del Programa
Trigo Plus, los reintegros (incorrectamente denominados subsidios) que nunca
llegan, se incumplen y las trabas a la comercialización se agudizan",
apuntaron.
"Y ahora por qué creer en la devolución de las
retenciones prometidas, (hoy 3 de julio, a dos meses del anuncio, todavía no se
instrumentó) ¿no sería más simple eliminar las retenciones?"
Para la Rural de Rosario, el productor no necesita
estímulos engañosos, ni subsidios, ni créditos baratos, "necesita que lo
dejen trabajar sin restricciones e intervenciones". "Lo demuestra la
historia de los últimos 100 años donde nunca llegamos a esta crítica situación,
pagando como consecuencia el pan cada vez más caro por las medidas adoptadas
por el Gobierno Nacional".
viernes, 28 de junio de 2013
El gobierno garantizó el abastecimiento de harina para panificación
La Rural, por su parte, aseguró que antes de la intervención oficial Argentina cosechó 16 Mns de toneladas de trigo
El gobierno de Argentina aseguró este jueves que está garantizado el abastecimiento de harina para la elaboración de pan en el mercado interno y e aseguró, además, que la molienda de trigo en el primer semestre del año fue superior a la realziada en iguaal período del año anterior.
En tanto, la Sociedad Rural Argentinba (SRA), revindicó la preocupación del Gobierno por que no falte pan en la mesa de los argentinos, "aunque se haya acordado tarde y aplique medidas en el sentido contrario. Sin embargo, una entidad técnica no está capacitada para garantizar la provisión de pan en la Argentina".
El gobierno de Argentina aseguró este jueves que está garantizado el abastecimiento de harina para la elaboración de pan en el mercado interno y e aseguró, además, que la molienda de trigo en el primer semestre del año fue superior a la realziada en iguaal período del año anterior.
Así lo confirmó el titular de la cartera
agraria nacional, Norberto Yahuar, luego de un encuentro que sostuvo en
la sede oficial con el presidente de la Federación de la Industria
Molinera (FAIM), Diego Cifarelli y el titular de Argentrigo, Santiago
Labou.r
En este sentido, Yauhar informó que
“está completamente asegurado el pan y la harina en la mesa de los
argentinos. La propia cadena lo ha garantizando”, e indicaron que la
molienda de trigo en los primeros 6 meses del año fue superior con
respecto a igual semestre del año pasado.
En ese marco, el ministro expresó que
“no es necesario importar trigo, porque hay stock suficiente. Inclusive
tenemos una reserva de 500 mil toneladas que se utilizará el año que
viene. Por eso, no hay razón alguna para que falte trigo para la
molienda”.
Yauhar anunció también una nueva medida
de incentivo para la producción triguera. Políticas de financiamiento
para la siembra de granos que están dirigidas al sector cooperativo y a
toda la actividad triguera en su conjunto por un monto de 84 millones de
pesos y con un límite de 300 mil pesos por productor, de modo que el sector molinero haga convenios de siembra con los productores.
Respecto a la próxima campaña de trigo,
el Ministro dijo que “el sector nos ha manifestado que la proyección de
cara al futuro es muy positiva y si el clima nos acompaña estaremos
nuevamente en un promedio de 12 millones toneladas”,
“Ya estamos programando la próxima
siembra con los incentivos que necesita el sector triguero, con líneas
de crédito blando, con nuevas semillas y una campaña intensa de
fertilización para devolver al suelo el fósforo y nitrógeno que
necesita”, gregó el Ministro.
Por su
parte, el presidente de FAIM, Diego Cifarelli, apuntó que “estamos
trabajando fuertemente en el abastecimiento de harina. El abastecimiento
es normal, técnicamente no tendríamos que tener ningún problema por la
cantidad de trigo porque los números así lo determinan, es exactamente
igual a los primeros seis meses del año pasado, un 0,5% superior a igual
de 2012”.
En este sentido, Cifarelli remarcó que
“lo que hemos firmado hoy con el ministro Yauhar es una línea de
créditos a través del Banco Nación para la asociatividad de los molinos y
los productores. Esto significa trabajar en conjunto para buscar la
calidad de semilla que le sirve al consumidor y a la industria”.
Por su
parte el presidente de ARGENTRIGO, Santiago Labourt, quien representa a
los semilleros, productores, exportadores y a la molinería de toda la
cadena triguera remarcó que “fue una muy buena reunión y Yauhar nos
informó sobre las nuevas medidas de incentivo para el sector”, y agregó
que “respecto a la situación que estamos viviendo, queremos que no se
haga responsable en particular a ningún integrante de la cadena porque
esto es producto del sistema de comercialización”, no porque exista un
faltante de stock.
Grave escenario
"A
pesar de las malas políticas, se cosecharon 9 millones de toneladas de
trigo cuando con 6 millones de toneladas están ampliamente cubiertas las
necesidades de pan de nuestro país. Si hoy hay escasez de trigo para
molienda es por la intervención del gobierno, la política de precios
máximos y precios mínimos y el cierre de las exportaciones", agregó la
entidad .
Recordó,
asimismo, que antes de la intervención del mercado por parte del
Gobierno, la Argntina producía 16 millones de toneladas y, nunca faltó
pan a precios de la canasta familiar y exportábamos generando divisas.
"En
nombre de la mesa de los argentinos se cerraron las exportaciones y se
impidió la competencia entre la molinería y la exportación, lo que
redujo sensiblemente el precio del trigo para los productores
agropecuarios. De esta manera, los productores no encontraron incentivos
para sembrar trigo y tuvimos, en la campaña pasada, la menor siembra
del cereal en más de 100 años", indicó la SRA.
La
entidad abogó por éultimo que para que alguien se haga responsable de
esta calamitosa situación: "La Argentina no puede darse el lujo de
administrar la escasez de trigo, que es pan y es también trabajo, cuando
podría lograr cosechas como las históricas, de 16 millones de
toneladas. Pero para eso, resulta imprescindible que se cambien las
políticas que nos llevaron al fracaso de la producción del trigo, que se
abra la exportación y, que se deje de proteger a unas pocas empresas" (Noticias AgroPecuarias)
martes, 25 de junio de 2013
Trigo, Cuidar "la mesa de los argentinos"
Frenan la exportación de harina por el aumento en el precio y las quejas
de faltantes. Moreno suspendió nuevas ventas para mejorar la oferta
interna; los molinos estudian proponerle una importación específica para
bajar el valor del trigo
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, decidió suspender las exportaciones de harina de trigo por la suba de precios y faltantes en los comercios en algunos lugares del país.
Así trascendió en las últimas horas de fuentes ligadas a la exportación, aunque una alta fuente de la industria molinera confió que en ese sector no tenían una confirmación sobre esa medida.
En cambio, entre los molinos están evaluando, ante el aumento también en el trigo y las restricciones en la oferta, si le proponen al funcionario que abra la importación del cereal no para generar volumen, sino para bajar los precios y mejorar la calidad luego de una cosecha maltrecha.
La suba de la bolsa de harina, que pasó de 100 pesos a comienzos de año a 280 pesos en algunas provincias, comenzó a provocar malestar en el interior. Como se informa por separado, en la provincia de Santa Fe los panaderos iniciaron un boicot a los molinos para no comprar harina.
"Sabemos que no va a haber más exportaciones de harina; se van a cancelar", admitió, resignado, un exportador, sobre la decisión de Moreno.
En rigor, en las últimas semanas se fueron entregando en cuentagotas y por pocos volúmenes los permisos de exportación conocidos como Registros de Operaciones de Exportación (ROE), que aprueba Moreno.
El año pasado, según la Federación Argentina de la Industria Molinera (Faim), se exportaron 1.095.593 toneladas de harina. Brasil fue el principal mercado, con casi el 80% de los embarques.
Para este año, con una cosecha de trigo que en 2012 fue de 9 millones de toneladas, un 38% menos que la campaña anterior, Moreno ordenó un recorte del 70% de las exportaciones de harina de trigo. Así, sólo habilitó la venta de 300.000 toneladas, divididas en tres cupos.
El primer cupo fue de unas 100.000 toneladas. Sobre ese volumen, según datos oficiales en el período enero/abril se colocaron 58.366 toneladas. No obstante, sumando mayo y junio ya se estaría en más de 92.000 toneladas.
Según trascendió, al margen de lo ya exportado no habrá más cuotas para vender harina. Y quedaría sin colocarse un remanente de unas 200.000 toneladas.
Que en enero/abril de este año se hayan exportado 58.366 toneladas de harina marca ya un fuerte contraste con el mismo período de 2012, cuando se vendieron 307.148 toneladas. Hubo una caída del 80%. Hoy, Moreno recibirá en su despacho a los exportadores para hablar sobre existencias de maíz en una reunión que ya estaba agendada para ese tema. Sin embargo, la expectativa está centrada en el trigo y en la harina.
El caso del trigo es sintomático: por las restricciones en la oferta, la tonelada de mercadería disponible que valía US$ 300 hace un mes y medio la semana pasada tocó los US$ 518. Ayer, en medio de rumores de presiones de Moreno en el mercado, retrocedió 25 dólares y cerró en US$ 493 dólares.
Moreno ya había obligado a volcar al mercado interno trigo a los exportadores. Por más que ahora, con la cancelación de las exportaciones de harina, queden 200.000 toneladas en el mercado local, esto no alcanza para un mes de consumo, que requiere unas 350.000 toneladas.
Hace unas semanas, empresarios molineros señalaban que estaban aguardando un momento de distensión en el mercado para solicitarle a Moreno continuar con la cuota de exportación.

Bajos volúmenesPero en el último tiempo se fueron frenado los permisos de exportación y los que salieron fueron por volúmenes chicos.
"El último volumen importante fue por 1516 toneladas el 6 de junio a Andrés Lagomarsino e hijos. Los primeros días de junio les dieron nuevos ROE a Lagomarsino y también a Molino Cañuelas por 1155 toneladas y a Cargill, por 1341 toneladas", dijo Lorena D'Angelo, analista de FyO.com.
Un dato curioso es que el año pasado, tras la vista de Moreno a Angola, ese país comenzó a ser un fuerte comprador de harina y terminó siendo el tercer comprador, con un total de 59.000 toneladas. Todo cambió con las restricciones en la oferta local: las 31.541 toneladas de enero/abril de 2012 pasaron a ser sólo 1411 en el mismo período de este año.
Para algunas fuentes, que Moreno cancele las exportaciones de harina pasa a ser un dato menor cuando, justamente por la suba del trigo, a los molinos les cuesta conseguir mercadería y hoy ya les resultaría más barato importarla.
El secretario de Comercio Interior, Guillermo Moreno, decidió suspender las exportaciones de harina de trigo por la suba de precios y faltantes en los comercios en algunos lugares del país.
Así trascendió en las últimas horas de fuentes ligadas a la exportación, aunque una alta fuente de la industria molinera confió que en ese sector no tenían una confirmación sobre esa medida.
En cambio, entre los molinos están evaluando, ante el aumento también en el trigo y las restricciones en la oferta, si le proponen al funcionario que abra la importación del cereal no para generar volumen, sino para bajar los precios y mejorar la calidad luego de una cosecha maltrecha.
La suba de la bolsa de harina, que pasó de 100 pesos a comienzos de año a 280 pesos en algunas provincias, comenzó a provocar malestar en el interior. Como se informa por separado, en la provincia de Santa Fe los panaderos iniciaron un boicot a los molinos para no comprar harina.
"Sabemos que no va a haber más exportaciones de harina; se van a cancelar", admitió, resignado, un exportador, sobre la decisión de Moreno.
En rigor, en las últimas semanas se fueron entregando en cuentagotas y por pocos volúmenes los permisos de exportación conocidos como Registros de Operaciones de Exportación (ROE), que aprueba Moreno.
El año pasado, según la Federación Argentina de la Industria Molinera (Faim), se exportaron 1.095.593 toneladas de harina. Brasil fue el principal mercado, con casi el 80% de los embarques.
Para este año, con una cosecha de trigo que en 2012 fue de 9 millones de toneladas, un 38% menos que la campaña anterior, Moreno ordenó un recorte del 70% de las exportaciones de harina de trigo. Así, sólo habilitó la venta de 300.000 toneladas, divididas en tres cupos.
El primer cupo fue de unas 100.000 toneladas. Sobre ese volumen, según datos oficiales en el período enero/abril se colocaron 58.366 toneladas. No obstante, sumando mayo y junio ya se estaría en más de 92.000 toneladas.
Según trascendió, al margen de lo ya exportado no habrá más cuotas para vender harina. Y quedaría sin colocarse un remanente de unas 200.000 toneladas.
Que en enero/abril de este año se hayan exportado 58.366 toneladas de harina marca ya un fuerte contraste con el mismo período de 2012, cuando se vendieron 307.148 toneladas. Hubo una caída del 80%. Hoy, Moreno recibirá en su despacho a los exportadores para hablar sobre existencias de maíz en una reunión que ya estaba agendada para ese tema. Sin embargo, la expectativa está centrada en el trigo y en la harina.
El caso del trigo es sintomático: por las restricciones en la oferta, la tonelada de mercadería disponible que valía US$ 300 hace un mes y medio la semana pasada tocó los US$ 518. Ayer, en medio de rumores de presiones de Moreno en el mercado, retrocedió 25 dólares y cerró en US$ 493 dólares.
Moreno ya había obligado a volcar al mercado interno trigo a los exportadores. Por más que ahora, con la cancelación de las exportaciones de harina, queden 200.000 toneladas en el mercado local, esto no alcanza para un mes de consumo, que requiere unas 350.000 toneladas.
Hace unas semanas, empresarios molineros señalaban que estaban aguardando un momento de distensión en el mercado para solicitarle a Moreno continuar con la cuota de exportación.
Bajos volúmenesPero en el último tiempo se fueron frenado los permisos de exportación y los que salieron fueron por volúmenes chicos.
"El último volumen importante fue por 1516 toneladas el 6 de junio a Andrés Lagomarsino e hijos. Los primeros días de junio les dieron nuevos ROE a Lagomarsino y también a Molino Cañuelas por 1155 toneladas y a Cargill, por 1341 toneladas", dijo Lorena D'Angelo, analista de FyO.com.
Un dato curioso es que el año pasado, tras la vista de Moreno a Angola, ese país comenzó a ser un fuerte comprador de harina y terminó siendo el tercer comprador, con un total de 59.000 toneladas. Todo cambió con las restricciones en la oferta local: las 31.541 toneladas de enero/abril de 2012 pasaron a ser sólo 1411 en el mismo período de este año.
Para algunas fuentes, que Moreno cancele las exportaciones de harina pasa a ser un dato menor cuando, justamente por la suba del trigo, a los molinos les cuesta conseguir mercadería y hoy ya les resultaría más barato importarla.
martes, 11 de junio de 2013
Harina Por las nubes
Desde enero, la harina para pastas sube $ 20 por semana. La escasez de trigo sigue presionando sobre el precio de los derivados
Presionados por el incesante aumento en el precio de la bolsa de harina, los productos derivados de trigo siguen ajustando valores en el mercado local.
Después del incremento del pan, ahora es el turno de las pastas, que ya habían corregido valores en la primera quincena de enero.
Anoche, los fabricantes del rubro (pastas artesanales, secas e industrializadas) resolvieron aplicar desde hoy un alza de precios de 10 a 15 por ciento.
Aldo Ferreyra, de la cámara del sector, sostuvo que en lo que va del año, el precio de la bolsa de harina para pastas ha aumentado a un promedio de 20 pesos por semana (acumula un alza de 135 por ciento)
El próximo lunes, el valor de la bolsa subirá a casi 310 pesos finales (IVA incluido).
En tanto, Néstor Romero, del Centro de Panaderos, dijo que el valor de la harina se está moviendo "casi día a día". Incluso, aseguró que desde que el sector decidió aplicar un ajuste en el valor del pan, 10 días atrás, la bolsa de harina ya "aumentó 18 por ciento y acumula un alza de 150 por ciento" en el año.
Menos molienda. A tono con la menor oferta, el procesamiento viene en baja. En Córdoba, por ejemplo, durante el primer trimestre, la molienda de trigo pan cayó 12 por ciento. Los datos fueron revelados ayer por la Dirección General de Estadística y Censos de la Provincia, en el marco de su informe de coyuntura económica de Córdoba.
En ese mismo informe, se indica que a nivel nacional, durante igual período, el retroceso fue de 15,5 por ciento interanual. En términos nominales, la retracción de la molienda implica una menor oferta en casi 234 mil toneladas de trigo pan en todo el país.
¿En manos de quién está el trigo remanente? Los cálculos difieren según quien los realiza. Los exportadores, que son los primeros apuntados, deslizaron que a fines de mayo, el sector acumulaba unas 370 mil toneladas.
Desde la producción, en cambio, indican que en poder de la industria local habría menos de un millón de toneladas, mientras que los exportadores tendrían 2,3 millones. También incide la calidad del cereal remanente, que en muchos casos dista de ser la ideal, lo que suma presión a los precios.
$ 1.900 la tonelada de trigo
Cotización. Ayer, la oferta de la industria molinera por la tonelada de trigo fue de 1.900 pesos en la Bolsa de Rosario. La soja, en tanto, cotizó a 1.700 pesos.
Después del incremento del pan, ahora es el turno de las pastas, que ya habían corregido valores en la primera quincena de enero.
Anoche, los fabricantes del rubro (pastas artesanales, secas e industrializadas) resolvieron aplicar desde hoy un alza de precios de 10 a 15 por ciento.
Aldo Ferreyra, de la cámara del sector, sostuvo que en lo que va del año, el precio de la bolsa de harina para pastas ha aumentado a un promedio de 20 pesos por semana (acumula un alza de 135 por ciento)
El próximo lunes, el valor de la bolsa subirá a casi 310 pesos finales (IVA incluido).
En tanto, Néstor Romero, del Centro de Panaderos, dijo que el valor de la harina se está moviendo "casi día a día". Incluso, aseguró que desde que el sector decidió aplicar un ajuste en el valor del pan, 10 días atrás, la bolsa de harina ya "aumentó 18 por ciento y acumula un alza de 150 por ciento" en el año.
Menos molienda. A tono con la menor oferta, el procesamiento viene en baja. En Córdoba, por ejemplo, durante el primer trimestre, la molienda de trigo pan cayó 12 por ciento. Los datos fueron revelados ayer por la Dirección General de Estadística y Censos de la Provincia, en el marco de su informe de coyuntura económica de Córdoba.
En ese mismo informe, se indica que a nivel nacional, durante igual período, el retroceso fue de 15,5 por ciento interanual. En términos nominales, la retracción de la molienda implica una menor oferta en casi 234 mil toneladas de trigo pan en todo el país.
¿En manos de quién está el trigo remanente? Los cálculos difieren según quien los realiza. Los exportadores, que son los primeros apuntados, deslizaron que a fines de mayo, el sector acumulaba unas 370 mil toneladas.
Desde la producción, en cambio, indican que en poder de la industria local habría menos de un millón de toneladas, mientras que los exportadores tendrían 2,3 millones. También incide la calidad del cereal remanente, que en muchos casos dista de ser la ideal, lo que suma presión a los precios.
$ 1.900 la tonelada de trigo
Cotización. Ayer, la oferta de la industria molinera por la tonelada de trigo fue de 1.900 pesos en la Bolsa de Rosario. La soja, en tanto, cotizó a 1.700 pesos.
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