Lo anunció el Gobierno del país vecino. Los valores habían sido elevados
hace un año, en un intento de contener la inflación y favorecer a las
fábricas que los usan como materias primas.
El ministro de Hacienda de Brasil, Guido Mantega, afirmó en una rueda de
prensa que la medida "va a ayudar a bajar el precio" de estos
productos, entre los que se incluyen el acero, los fertilizantes y los
productos químicos, según publicó EFE.
No obstante, Mantega negó
que el principal motivo de la medida sea frenar la inflación, que según
él, está "bajo control", sino ayudar a la industria brasileña.
"La
industria brasileña estaba sufriendo fuerte acoso de las importaciones y
el cambio no era favorable", afirmó el jefe económico del Gobierno.
El
Ejecutivo subió los aranceles el pasado septiembre en un intento de
proteger a los productores locales en un momento en el que el real, la
divisa brasileña, estaba más apreciado contra el dólar.
Desde el
pasado septiembre, el real se ha depreciado cerca del 12,5 %, hasta la
cotización actual de un dólar por cada 2,3 reales, lo que ha justificado
la retirada de los aranceles.
Mantega consideró que la
volatilidad del mercado de cambios del último mes se debe al anuncio de
la Reserva Federal de que pretende retirar sus estímulos a la economía.
"Tendremos volatilidad hasta que la Fed lo haga (retirar los estímulos) y los mercados lo midan", agregó el ministro.
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viernes, 2 de agosto de 2013
martes, 21 de mayo de 2013
500 vacunos, para generar biogas y biofertilizantes
Un joven emprendimiento incubado en la FAUBA finaliza la obra de un
biodigestor de alta capacidad en Carlos Tejedor, que generará energía y
fertilizantes a partir de los desechos de animales y servirá para vender
excedentes a la red eléctrica local.
Pese a ser un emprendimiento muy joven, incubado en la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), Biogás Argentina ya está realizando proyectos de gran escala, con la construcción de una planta para producir biogas y biofertilizante, y comercializar energía. Mientras finaliza la obra, sus integrantes esperan los resultados de la línea de financiamiento EBT Empretecno, presentada con el apoyo del Programa UBA Emprende, para montar un laboratorio y seguir creciendo.
Actualmente, Ezequiel Weibel y Martín Pinos, responsables de Biogás Argentina, trabajan en un campo de 280 hectáreas ubicado en Carlos Tejedor, provincia de Buenos Aires, donde se produce sorgo y maíz para abastecer a un rodeo vacuno de 1000 cabezas. Allí, en los próximos dos meses esperan terminar la construcción de un reactor anaeróbico (con una capacidad de 500 m³) y una platea de hormigón para los corrales donde se alimentan 500 novillos pesados.
Weibel señaló que "el objetivo es producir biofertilizante y biogás a partir del estiércol vacuno y el silo de sorgo y maíz. Y, a mediano plazo, vender el excedente a la red de energía eléctrica". Según afirmó, los beneficios inciden sobre la economía y la ecología del campo: "Por un lado, creamos dos unidades de negocio, con la venta de energía y del biofertilizante. Además, la aplicación de biofertilizante aumenta de la calidad de los suelos y el uso de la bosta con el biodigestor permite disminuir el impacto ambiental que se genera en los corrales (un factor destacado porque la explotación está ubicada a sólo 2,5 kilómetros del pueblo)".
Pinos agregó: "Al realizar una enmienda orgánica con el biofertilizante producido en el biodigestor, aumentará la receptividad del campo y, a largo plazo, se podría llegar a prescindir de la fertilización convencional. A su vez, es una oportunidad de negocio para la venta del excedente del biofertilizante producido y de energía eléctrica a la red. Por lo tanto el productor aumentaría la rentabilidad del campo, sin crecer en escala".
"Hace unos tres meses que están viviendo en mi campo, supervisando y realizando las tareas a la par de la empresa constructora y mirando cada detalle para que las cosas salgan bien", dijo Luis Antonio Urdangarin, dueño del establecimiento, quien conoció a Weibel y Pinos en la edición 2012 de Expoagro, cuando Biogás Argentina expuso sus novedades en el stand de la FAUBA, junto a otros emprendimientos de IncUBAgro e Incubacen, las incubadoras de empresas de base tecnológica de las facultades de Agronomía y Exactas de la UBA, respectivamente.
Weibel explicó que si bien esta tecnología es aplicable en el campo y en la industria (en frigoríficos o industrias lecheras, por ejemplo), cada explotación requiere un biodigestor diferente, pensado y concebido para ese establecimiento en particular. "Por el momento es para innovadores, para productores que ven una oportunidad en problemas como la falta de energía eléctrica, la disminución del rendimiento de los cultivos o contaminación ambiental. Con el tiempo la tecnología se irá masificando".
En 2013, Weibel y Pinos se presentaron al Empretecno – EBT, y esperan contar con esta línea de financiamiento de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, instrumentada a través del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC), para constituirse formalmente como un empresa referente en la construcción de biodigestores, montar una oficina y un laboratorio. Esta herramienta entrega hasta 2,5 millones de pesos, no reintegrables.
"Estamos orgullos de ser uno de los emprendimientos seleccionados por UBA Emprende, Incubagro e Incubacen para la presentación. Ellos nos están asesorando en diversas líneas de financiamiento y en la formulación del proyecto y nos facilitan herramientas para sacar el proyecto adelante y constituir nuestra empresa. Gracias a estas instituciones no pudimos lanzar al mercado", aseguraron.
Por su parte, Urdangarin sostuvo que, a la hora de evaluar los potenciales proveedores para realizar la construcción de la planta en su campo, privilegió la elección de una empresa joven, porque se trata de una tecnología nueva, con poca historia en el país. Y también se inclinó por un proyecto originado en la UBA: "Me merece mucho respeto como institución educativa y como generadora de proyectos innovadores. Estimo que lo mejor es llevar adelante el proyecto con gente seria que este comprometida con el proyecto y creo que no me equivoque con la elección", finalizó.
Pese a ser un emprendimiento muy joven, incubado en la Facultad de Agronomía de la UBA (FAUBA), Biogás Argentina ya está realizando proyectos de gran escala, con la construcción de una planta para producir biogas y biofertilizante, y comercializar energía. Mientras finaliza la obra, sus integrantes esperan los resultados de la línea de financiamiento EBT Empretecno, presentada con el apoyo del Programa UBA Emprende, para montar un laboratorio y seguir creciendo.
Actualmente, Ezequiel Weibel y Martín Pinos, responsables de Biogás Argentina, trabajan en un campo de 280 hectáreas ubicado en Carlos Tejedor, provincia de Buenos Aires, donde se produce sorgo y maíz para abastecer a un rodeo vacuno de 1000 cabezas. Allí, en los próximos dos meses esperan terminar la construcción de un reactor anaeróbico (con una capacidad de 500 m³) y una platea de hormigón para los corrales donde se alimentan 500 novillos pesados.
Weibel señaló que "el objetivo es producir biofertilizante y biogás a partir del estiércol vacuno y el silo de sorgo y maíz. Y, a mediano plazo, vender el excedente a la red de energía eléctrica". Según afirmó, los beneficios inciden sobre la economía y la ecología del campo: "Por un lado, creamos dos unidades de negocio, con la venta de energía y del biofertilizante. Además, la aplicación de biofertilizante aumenta de la calidad de los suelos y el uso de la bosta con el biodigestor permite disminuir el impacto ambiental que se genera en los corrales (un factor destacado porque la explotación está ubicada a sólo 2,5 kilómetros del pueblo)".
Pinos agregó: "Al realizar una enmienda orgánica con el biofertilizante producido en el biodigestor, aumentará la receptividad del campo y, a largo plazo, se podría llegar a prescindir de la fertilización convencional. A su vez, es una oportunidad de negocio para la venta del excedente del biofertilizante producido y de energía eléctrica a la red. Por lo tanto el productor aumentaría la rentabilidad del campo, sin crecer en escala".
"Hace unos tres meses que están viviendo en mi campo, supervisando y realizando las tareas a la par de la empresa constructora y mirando cada detalle para que las cosas salgan bien", dijo Luis Antonio Urdangarin, dueño del establecimiento, quien conoció a Weibel y Pinos en la edición 2012 de Expoagro, cuando Biogás Argentina expuso sus novedades en el stand de la FAUBA, junto a otros emprendimientos de IncUBAgro e Incubacen, las incubadoras de empresas de base tecnológica de las facultades de Agronomía y Exactas de la UBA, respectivamente.
Weibel explicó que si bien esta tecnología es aplicable en el campo y en la industria (en frigoríficos o industrias lecheras, por ejemplo), cada explotación requiere un biodigestor diferente, pensado y concebido para ese establecimiento en particular. "Por el momento es para innovadores, para productores que ven una oportunidad en problemas como la falta de energía eléctrica, la disminución del rendimiento de los cultivos o contaminación ambiental. Con el tiempo la tecnología se irá masificando".
En 2013, Weibel y Pinos se presentaron al Empretecno – EBT, y esperan contar con esta línea de financiamiento de la Agencia Nacional de Promoción Científica y Tecnológica, instrumentada a través del Fondo Argentino Sectorial (FONARSEC), para constituirse formalmente como un empresa referente en la construcción de biodigestores, montar una oficina y un laboratorio. Esta herramienta entrega hasta 2,5 millones de pesos, no reintegrables.
"Estamos orgullos de ser uno de los emprendimientos seleccionados por UBA Emprende, Incubagro e Incubacen para la presentación. Ellos nos están asesorando en diversas líneas de financiamiento y en la formulación del proyecto y nos facilitan herramientas para sacar el proyecto adelante y constituir nuestra empresa. Gracias a estas instituciones no pudimos lanzar al mercado", aseguraron.
Por su parte, Urdangarin sostuvo que, a la hora de evaluar los potenciales proveedores para realizar la construcción de la planta en su campo, privilegió la elección de una empresa joven, porque se trata de una tecnología nueva, con poca historia en el país. Y también se inclinó por un proyecto originado en la UBA: "Me merece mucho respeto como institución educativa y como generadora de proyectos innovadores. Estimo que lo mejor es llevar adelante el proyecto con gente seria que este comprometida con el proyecto y creo que no me equivoque con la elección", finalizó.
domingo, 5 de mayo de 2013
Monitoreo de suelos para el uso racional de los fertilizantes
El aumento de la actividad agrícola en la pampa húmeda provocó una
disminución de micronutrientes, por esa razón se recomienda evaluar su
disponibilidad
El mismo estudio también confirma que los valores de materia orgánica, pH y fósforo asimilable son comparativamente menores que los de la condición originaria. Además del balance negativo de micronutrientes, las caídas en los niveles de materia orgánica explicaron en gran medida la reducción de los niveles de Zn y B, lo que sugiere que para incrementar los niveles de dichos micronutrientes, además de su reposición por fertilizantes, sería necesario incrementar la materia orgánica a través de un mayor aporte de residuos.
La mayor acidificación se observó en los suelos del norte de la región pampeana, y esto se podría explicar por la mayor exportación de bases respecto de otras regiones agrícolas y por una mayor historia de aplicación de fertilizantes. Por otra parte, "se determinaron caídas importantes del P-Bray, particularmente en las zonas norte y oeste, en donde los suelos prístinos mostraron los valores más altos", se sostuvo.
La intensificación de la agricultura en Argentina y la falta de rotaciones con pasturas han producido una notable disminución de los niveles de materia orgánica y de nutrientes de los suelos de la región pampeana, los que en algunas zonas representan menos de la mitad de los niveles originales. El mismo proceso de intensificación llevo al productor a hacer un uso mucho mayor de los fertilizantes, al punto de triplicar en un lapso de 20 años el consumo en la mayor región productora de granos del país.
Este mayor uso de nitrogenados, fosfatados y azufrados, nutrientes vinculados al ciclo de la materia orgánica, achicó la brecha causada por la extracción por los cultivos y exportación de los granos. En tanto, la reposición es casi nula con los cationes y micronutrientes. Por lo tanto sería recomendable comenzar a monitorear el contenido de los mismos mediante el análisis de suelo, condición indispensable para un uso racional de los fertilizantes.
Los micronutrientes (hierro, cinc, boro, manganeso, cobre. molibdeno, cobalto) cumplen funciones específicas en el desarrollo de los cultivos extensivos. Según describe Marcelo Palese, integrante del Comité Técnico de Fertilizar, las prácticas de nutrición y corrección son tan variadas como las potenciales fuentes de micro-nutrientes a aportar. Las vías de aporte pueden ser las siguientes: por semilla, por suelo, por fertilizante revestido, por vía foliar..
Un trabajo de relevamiento realizado entre los años
2010 y 2011 por los investigadores de la EEA INTA Balcarce Hernán Sainz
Rozas, Hernán E. Echeverría, Pablo Barbieri y Mercedes Eyherabide,
concluye que los niveles de micronutrientes en suelos de la región
pampeana han disminuido como consecuencia de la actividad agrícola.
Considerando un promedio de todas las zonas evaluadas,
la reducción del cinc (Zn), boro (B) y cobre (Cu) de los suelos
agrícolas respecto de los prístinos fue del 70, 31 y 4%,
respectivamente. Las mayores caídas de Zn y B se observaron al norte de
la provincia de Buenos Aires y el sur de Córdoba y de Santa Fe. Estos
resultados sugieren que el cinc y en menor medida boro, podrían limitar
el crecimiento de cultivos sensibles a sus deficiencias como maíz y
soja. Por lo tanto, en planteos de alta producción es necesario incluir
en el análisis de suelo la evaluación de la disponibilidad de Zn y de B,
dado que si sus contenidos son bajos podría ser factible obtener
respuestas económicas a la fertilización.El mismo estudio también confirma que los valores de materia orgánica, pH y fósforo asimilable son comparativamente menores que los de la condición originaria. Además del balance negativo de micronutrientes, las caídas en los niveles de materia orgánica explicaron en gran medida la reducción de los niveles de Zn y B, lo que sugiere que para incrementar los niveles de dichos micronutrientes, además de su reposición por fertilizantes, sería necesario incrementar la materia orgánica a través de un mayor aporte de residuos.
La mayor acidificación se observó en los suelos del norte de la región pampeana, y esto se podría explicar por la mayor exportación de bases respecto de otras regiones agrícolas y por una mayor historia de aplicación de fertilizantes. Por otra parte, "se determinaron caídas importantes del P-Bray, particularmente en las zonas norte y oeste, en donde los suelos prístinos mostraron los valores más altos", se sostuvo.
La intensificación de la agricultura en Argentina y la falta de rotaciones con pasturas han producido una notable disminución de los niveles de materia orgánica y de nutrientes de los suelos de la región pampeana, los que en algunas zonas representan menos de la mitad de los niveles originales. El mismo proceso de intensificación llevo al productor a hacer un uso mucho mayor de los fertilizantes, al punto de triplicar en un lapso de 20 años el consumo en la mayor región productora de granos del país.
Este mayor uso de nitrogenados, fosfatados y azufrados, nutrientes vinculados al ciclo de la materia orgánica, achicó la brecha causada por la extracción por los cultivos y exportación de los granos. En tanto, la reposición es casi nula con los cationes y micronutrientes. Por lo tanto sería recomendable comenzar a monitorear el contenido de los mismos mediante el análisis de suelo, condición indispensable para un uso racional de los fertilizantes.
Con funciones específicas
Hay técnicas de corrección de micronutrientesLos micronutrientes (hierro, cinc, boro, manganeso, cobre. molibdeno, cobalto) cumplen funciones específicas en el desarrollo de los cultivos extensivos. Según describe Marcelo Palese, integrante del Comité Técnico de Fertilizar, las prácticas de nutrición y corrección son tan variadas como las potenciales fuentes de micro-nutrientes a aportar. Las vías de aporte pueden ser las siguientes: por semilla, por suelo, por fertilizante revestido, por vía foliar..
miércoles, 13 de febrero de 2013
Caen los precios de los fertilizantes
Por una menor demanda por parte de India, los precios de los fertilizantes fosfatados han caído en el comienzo de 2013
Los precios internacionales de los fertilizantes fosfatados siguen bajando a partir de una caída abrupta del consumo de tales nutrientes en India.
En enero pasado se declararon importaciones
argentinas de fosfato monoamónico (MAP) por 21.628 toneladas a un valor
promedio ponderado de 505 u$s/tonelada.
En el último trimestre de 2012 se habían registrado
importaciones de MAP por 124.326 toneladas a un precio promedio de 543
u$s/tonelada (ver gráfico 1).
En cuanto al fosfato diamónico (DAP), las
importaciones registradas en enero suman 12.679 toneladas por un valor
promedio de 500 u$s/tonelada versus 44.350 toneladas a un promedio de
553 u$s/tonelada en el último trimestre del año pasado (ver gráfico 2).
El gobierno indio, que subsidia buena parte del
precio de los fertilizantes (los suelos de la nación asiática,
recordemos, tienen miles de años de agricultura), el año pasado aplicó
recortes a las ayudas destinadas a los fertilizantes fosfatados y
potásicos. Eso provocó un aumento en el valor local de los fertilizantes
que generó, como contrapartida, un derrumbe de la demanda interna
(India –detrás de China– es el segundo consumidor mundial de
fertilizantes fosfatados).
En las actuales circunstancias, debido a que los
fertilizantes fosforados se importan –previa autorización– con dólares
comprados al tipo de cambio oficial, los precios internos de los
fertilizantes fosforados no deberían experimentar aumentos sustanciales
en el transcurso de los próximos meses.
Gráfico 2. Evolución de las importaciones argentinas declaradas de fosfato diamónico (DAP) por volumen y precio FOB.
Aacrea
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