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lunes, 27 de mayo de 2013

Más cerca del primer trigo transgénico del mundo

Investigadores argentinos desarrollaron el primer cultivar de este cereal tolerante a sequía y salinidad. Estará disponible en 2016. Importancia de la obtención y su impacto en la producción de alimentos.


En línea con los desarrollos en materia de mejoramiento de cultivos, investigadores del Conicet y la Universidad Nacional del Litoral (UNL) desarrollaron el primer trigo transgénico del mundo tolerante a condiciones adversas como la sequía y la salinidad. En una entrevista exclusiva con la Revista RIA, Raquel Chan, la bióloga molecular que lideró el equipo, destacó la importancia de estos cultivos y su impacto en la producción de alimentos.

“Hay que saber usar la tierra sin agotarla. En definitiva, todos nos alimentamos de plantas en los distintos eslabones de la cadena alimentaria”, advirtió la investigadora que también es directora del Centro Científico Tecnológico Conicet Santa Fe.

El desarrollo se concretó luego de que los científicos aislaran uno de los 50 mil genes de la estructura del girasol –el HAHB4–, capaz de resistir la escasez de agua, y lo introdujeran en el trigo para incrementar el potencial del cereal y producir mayores rindes.

Se prevé que el nuevo trigo, patentado y cedida su explotación por 20 años a la firma Bioceres y luego de ser sometido a pruebas de validación, pueda ser presentado al mercado en el 2016.

Retos para el futuro de los alimentos

¿Qué impacto tiene su trabajo en materia de desarrollo de cultivos tolerantes en un escenario de cambio de ecosistemas?

Desde el punto de vista del aumento poblacional mundial, hay una realidad: hay que producir más comida. Los alimentos están actualmente mal distribuidos en el mundo, pero aunque esa situación se corrigiera, no alcanzarían para abastecer a la población creciente, que se calcula en más de nueve mil millones para 2050. Y no es sólo una necesidad de alimentos, sino también de energía. Además existe una relación con el cambio climático, que genera episodios de inundaciones o sequías con la consecuente pérdida de productividad. En ese marco, el desarrollo de cultivos tolerantes, que pueden soportar mejor los avatares climáticos, toma una importancia fundamental.

¿Cree que se debería apuntar a generar plantas tolerantes a otros factores climáticos, además de sequía y salinidad?

Estamos en el camino de desarrollos también para inundaciones y freezing, es decir, heladas o temperaturas de congelamiento. Hay varios equipos que también están avanzando en biorremediación, a través del trabajo con plantas capaces de absorber los desechos tóxicos que se producen a partir de los procesos industriales. Estos ejemplares serían capaces de absorber diferentes contaminantes sin morir y dejar el suelo limpio. Existen trabajos muy interesantes de remediación con bacterias, pero las investigaciones con plantas están más atrasadas. En la Argentina hay, además, grupos que trabajan en el desarrollo de herramientas genéticas para la defensa contra organismos patógenos.

¿Cuáles son los primeros desafíos que se presentan a la hora de asegurar la provisión de alimentos a futuro?

Hay que saber usar la tierra sin agotarla. En definitiva, todos nos terminamos alimentando de plantas en los distintos eslabones de la cadena alimentaria. Hay que generar más en la misma superficie, porque ésta no va a aumentar y no creo que de acá a 2050 se descubran terrenos cultivables en otros planetas. Producir más tiene también que ver con investigaciones que apunten a mejorar la fotosíntesis, el proceso por el cual las plantas transforman energía solar en alimentos.

¿Hay líneas de investigación orientadas en ese sentido?

Existen varios grupos que trabajan para mejorar la tasa fotosintética, que es básicamente la fijación de dióxido de carbono para generar azúcares. Pero también para optimizar el transporte de estos productos desde las hojas hacia los frutos, que en muchas plantas constituyen los alimentos que consumimos. En el caso de las leguminosas, que hacen simbiosis con bacterias que fijan nitrógeno, el mejoramiento de este proceso también es crucial para obtener una mayor productividad.

Del trabajo molecular en laboratorio a la mesa del consumidor. ¿Cuál es el marco de tiempo promedio?

Es un ciclo bastante largo, entre 10 y 15 años desde el descubrimiento de un gen que confiere una característica beneficiosa hasta obtener un producto de mercado. Y no estamos tomando en cuenta toda la ciencia básica que hay detrás de la identificación del gen en cuestión. Los experimentos con plantas son en general muy lentos, especialmente aquellos que involucran métodos transgénicos. Usualmente se investiga en sistemas modelo y, cuando se encuentra una tecnología prometedora, se pasa al trabajo con especies de interés agronómico, bastante más difíciles de manipular.

¿Y en la investigación de nuevas tecnologías para generar cultivos tolerantes?

No hay muchos desarrollos en el mercado en materia de transgénicos además de los conocidos. Están esencialmente relacionados con resistencia a insectos o con evitar que crezcan malezas que compiten con las plantas por los nutrientes. Ambos están orientados a mejorar la productividad y los rindes.

A veces no hay una clara conciencia del camino que se recorre hasta llegar a una tecnología como la que desarrollaron con su grupo. ¿Cómo ve el vínculo entre investigación y desarrollo?

La relación entre ciencia básica y vinculación tecnológica es un casamiento casi indisoluble. Nosotros partimos de preguntarnos cómo hace una planta para sobrevivir sin agua un tiempo, que es una pregunta típica del ámbito de la ciencia básica. De ahí pasamos a la identificación de los genes que participaban en el proceso y posteriormente a descubrir algunos de los mecanismos que permiten a las plantas tolerar el estrés hídrico. Pero el punto de partida y el desarrollo tecnológico estuvieron asociados con la primera pregunta. Después vino la vinculación entre las instituciones y empresas para generar productos de mercado a partir de las tecnologías desarrolladas en el laboratorio público.


“Hay que saber usar la tierra sin agotarla. En definitiva, todos nos alimentamos de plantas en los distintos eslabones de la cadena alimentaria”, advirtió la investigadora Raquel Chan.

¿Cómo van a trabajar desde el Centro Científico Tecnológico (CCT) Conicet Santa Fe en vinculación tecnológica?

Los investigadores son libres de investigar lo que quieran y desarrollar los proyectos que presentan y son evaluados por las instituciones. El Conicet, desde su sede central y, particularmente, desde la Dirección de Vinculación Tecnológica, tiene un plan nacional para mejorar la vinculación entre los investigadores y el sector socio-productivo. El CCT Santa Fe se acopla al plan nacional del Conicet, va a fortalecer la oficina de vinculación para ayudar y asesorar a los investigadores de la región de influencia en la relación con empresas y a las empresas sobre las capacidades que tienen los investigadores e institutos.

¿Qué perspectivas a futuro le ve al país en el marco de la seguridad alimentaria?

Creo que la Argentina tiene un potencial enorme en materia de recursos humanos y grupos de investigación abocados al área agropecuaria. Los subsidios a proyectos de investigación en esta disciplina han crecido considerablemente en los últimos años. Además, creo que vamos a tener un rol muy importante a escala mundial en producción de alimentos y seguridad alimentaria, por la gran superficie de terreno que tenemos con buen clima y agua.

jueves, 28 de marzo de 2013

Flexibilidad: clave ante la tormenta ganadera

La suba de costos complica los sistemas de carne y leche. Los expertos aconsejan un diseño del negocio ágil y alta eficiencia en cada proceso.
Los productores argentinos de carne y leche son expertos en la adaptación de estrategias según el contexto. Cada zona y cada campaña tiene sus particularidades y secretos de acuerdo a la variación de precios, costos y clima, pero hay una tendencia que se mantiene hace varios años y se hace cada vez más necesaria: la sintonía fina en la producción de forraje. Por eso, y más allá de la coyuntura, lograr la mejor interacción del suelo, el agua y las semillas dejó de ser un objetivo exclusivo de los agrónomos en los cultivos agrícolas, para convertirse también en una obsesión de ganaderos y tamberos de punta.
Hugo Quattrochi, asesor de tambos líderes de la zona de Tandil, en el centro de la provincia de Buenos Aires, dice que aunque cambien las estrategias y los riesgos que cada uno está dispuesto a asumir, el objetivo de las empresas del sector sigue siendo producir la máxima cantidad de forraje y combinarla con concentrados para transformarla en leche.
“Para esto, en los próximos años, el foco estará en diseñar rotaciones y usar la mejor tecnología de insumos disponible”, explica en diálogo con Clarín Rural.
Y agrega: “El diseño de rotaciones forrajeras de alta productividad, que combinen especies anuales para pastoreo y silaje, seguirá atrayendo el interés de los sistemas productivos, pero desde una perspectiva en la cual la sustentabilidad ambiental y sus consecuencias sobre el suelo no sean negociables”.
El diseño de rotaciones obliga a los tamberos a sacar la cabeza de la sala de ordeñe y caminar sus campos. El análisis de suelos y la clasificación de ambientes son hoy necesidades básicas. “Tuvimos que especializar las rotaciones forrajeras según ambientes y hacer sintonía mucho más fina en la agricultura forrajera. Destinar los recursos a los ambientes en los que se dan mejor, repensar cómo enfrentaríamos los períodos de déficit, pensar qué rotación iba a dar las reservas suficientes para un tambo de dos vacas por hectárea y cuál permitiría pasar un verano seco en un tambo en el que el objetivo es sacar entre 25 y 27 litros por vaca y por día según cuánto valga el grano y cuánto valga la leche”, resume Quattrochi desde un lote de alfalfa al pie de las sierras.
Marcelo Acosta, productor ganadero de la localidad de General Pirán, en el este de Buenos Aires, coincide con Quattrochi y dice que hay que hacer un balance forrajero para conocer realmente la carga que puede recibir el campo.
“Primero debe conocerse bien el suelo, ponerle la pastura que necesita y la nutrición que necesita -la fertilización- para que pueda expresar su máximo potencial”, dice. Acosta considera que la base pastoril es la clave en los sistemas ganaderos, “porque el pasto sigue siendo lo más barato que tenemos para producir carne, más allá de la necesidad de suplementar y tener reservas a mano”.
Por su parte, Quattrochi dice que durante los últimos años, junto a los productores a los que asesora en Tandil, probó alfalfas de grupos más largos, nuevos maíces, caracterizó los suelos y también reunió información sobre el almacenamiento de agua en cada sector, entre otros datos fundamentales para repensar la estrategia de producción de forraje en función de la variabilidad climática y la evolución de los sistemas.
Luego, aclaró que en cuanto al aprovechamiento del forraje, que es el otro factor clave de la intensificación productiva, no hay con qué darle a un buen diseño global del sistema. Se debe encontrar la carga adecuada en función de los objetivos de producción, el tipo de vaca y la rotación justa. “Definiciones como carga comparativa, distribución de la demanda y planificación de déficit y excedentes estacionales, entre otras, serán el punto de partida imprescindible para luego aplicar con éxito cualquier tecnología de procesos relativa al aprovechamiento de forraje por pastoreo directo o reservas”.
En este sentido, Acosta dice que él aún ve muchos campos en su zona que no están desarrollados, y que los productores deberían focalizarse en ese aspecto antes de pensar en la suplementación. “Es clave ir proyectando hacia adelante cuánto se va a sembrar y cómo se va a sembrar. La semilla tiene que estar un mes antes en el campo y debe ser enviada a analizar. Además, ahora ya tiene que estar decidido qué lotes se van a quemar en el invierno para no mantener pasturas que se pueden volver tóxicas y, también, con qué lotes se van a hacer reservas”, afirma. Luego, remarca la importancia de planear una interacción de cultivos que evite la propagación de malezas. “Yo, por ejemplo, después de tener festuca en un lote hago un maíz RR y me ahorro muchos problemas”.
Al momento de decidir la composición de las dietas en años con algún tipo de déficit, Quattrochi brinda algunas recomendaciones. “El primer ajuste es variar la proporción forraje/concentrados en los rodeos de baja producción tratando que los rodeos de alta producción mantengan buenos picos. Si se nos pide seguir ajustando, cambiamos la calidad de los concentrados en los rodeos de baja producción. Después, cambiamos la calidad de los concentrados para todos los rodeos manteniendo la cantidad y, por último, si es necesario, cambiamos la cantidad en los rodeos de alta producción. Si logramos malos picos de producción en las vacas de parición de otoño estamos hipotecando la producción de todo el año”, explica.
La receta está clara. Si se conoce el ambiente y se hacen las rotaciones adecuadas, ni la variabilidad del clima ni la volatilidad de los precios debería provocar grandes volantazos en la estrategia de las empresas. La producción de carne y leche es, hoy más que nunca, una actividad agrícola.

Fuente: Clarín Rural

 

viernes, 22 de marzo de 2013

Sigue faltando agua para los cultivos

Las precipitaciones fueron insuficientes en varias zonas. Es clave que no baje la temperatura.

 

 

A lo largo de la semana sólo se registraron lluvias menores y abarcativas mayoritariamente del sector este de la región pampeana.
Donde las lluvias de la pasada semana fueron benevolentes, se siguió apreciando un buen mejoramiento del estado de los lotes de soja y maíz sembrados de manera tardía. Paralelamente, la frecuente inestabilidad registrada durante los últimos días ha ralentizado las labores de cosecha, que ahora se estarían enfatizando en toda la parte centro-norte.
Lo más avanzado en la recolección le corresponde al maíz mientas que la soja se encuentra en niveles de cosecha aún muy incipientes. En ambos casos, los primeros resultados siguen mostrando notable dispersión en los rendimientos que arrojan, pero los promedios que se alcanzarían se podrían considerar óptimos.
En la provincia
Traslasierra. Las condiciones se fueron estabilizando dentro de un marco térmico moderado, lo que permitió seguir avanzando con la implantación de algunos lotes más de papa de la primera que se hace en el año. También se efectuaron cortes de alfalfa, aunque la humedad ambiental operó en contra de la aceleración en el secado y acondicionamiento del material segado. Las producciones de secano ya están prácticamente definidas, esperándose rendimientos pobres para esta campaña. La oferta de forraje sigue decayendo al compás del poco acompañamiento de las lluvias.
Norte. No se aprecia repunte significativo del escenario productivo zonal, dado que el agua recibida con esas anteriores lluvias se fue consumiendo paulatinamente con el paso de los días. Consecuentemente no se nota modificación en la tendencia de los resultados esperables para los olivos, para los contados lotes de algodón que siguen vigentes, manteniéndose también restringida la oferta de forraje proveniente de pasturas implantadas y también del monte natural.
Tampoco en esta semana hubo lluvia en el resto del norte provincial, consumiéndose los aportes muy dispares y erráticos colectados a mediados de la semana anterior. De tal manera, el pobre repunte en la oferta de forraje que incipientemente se observaba vuelve a declinar, ralentizándose también la siembra de nuevas pasturas y verdeos. Los pocos cultivos de verano que siguen vigentes, prácticamente ya están definidos y muchos entregados para aproximarse a cosecha.
Este. En esta semana no llegaron las requeridas lluvias a la zona del departamento San Justo. Si bien allí la situación no es de extrema necesidad, se requieren algunos nuevos aportes pluviométricos a corto plazo, para que se siga sustentando el tramo final de los maíces y soja de segunda, que todavía lo necesitan para terminar de potenciar sus rendimientos. También sería importante, que a la par de ello, ayude la temperatura, sin que vuelva a descender demasiado como la semana anterior. De ser benevolente la meteorología, los resultados de estos lotes de segunda o siembras tardías podrían ser muy buenos. El maíz de primera que se ha cosechado entrega resultados muy irregulares, 60 a 100 quintales/hectárea. En soja se han recolectado pocos lotes hasta la fecha. El adelantamiento del otoño ha sido positivo para las alfalfas y rye grass sembrados recientemente, pero el advenimiento de nuevas lluvias ayudarían a apura las siembras faltantes.
En Santa María y Río Segundo, las producciones en marcha se muestran bien posicionadas, hay muy buenas sojas, maíces y sorgos en general, con excepción de algunos sitios localizados, donde las lluvias les fueron esquivas. Del mismo modo, en Tercero Arriba hay bolsones con producciones muy, pero el resto estaría prometiendo bien a muy bien. En San Martín, lo mejor lotes con granos de verano y forrajeras se ubican hacia el sur del departamento. Muy poca soja se ha llegado a cosechar hasta la fecha, tampoco de avanzó con el sorgo. En maíz de primera, la recolección que avanza en sus tramos iniciales, entrega al sur de San Martín hasta llegar a Marcos Juárez alrededor de los 100 quintales/hectárea, pero al norte de Villa María caen los guarismos hasta 60 quintales/hectárea.
Sur. En esta semana no hubo lluvia en la zona del departamento de Río Cuarto, por lo que las reservas de agua en los suelos, acopiadas gracias a las precipitaciones de la semana anterior se fueron extinguiendo en grado variable. De algún aporte adicional de agua está atada la suerte de gran parte de los lotes de grano grueso de siembra tardía, que en la zona son la mayoría. Estos maíces y sojas están regulares, aunque se muestran con bastante heterogeneidad de estado y situación, aún entre lotes cercanos. El maíz de primera se va trillando, pero todavía no se ha enfatizado la recolección de soja. La oferta de forraje ha repuntado levemente, las alfalfas se toman su tiempo para rebrotar a la espera de una mejor oferta hídrica. También están a la espera de ello, los productores con intención de efectuar las siembras de nuevas praderas y verdeos.
En la zona de Huinca Renancó, se agudiza la deficiencia de agua, ante la ausencia de lluvias significativas en lo que va de este año. En los últimos días se registraron apenas unos 5 a 10 milímetros, en lotes aislados que recibieron algo más, se puede llegar a sembrar algún verdeo. Los cultivos de verano, se encuentran en regular a mal estado. En el caso de la soja, se esperan rendimientos de unos 15 quintales/hectárea y las de siembra tardía se ven perjudicadas, además de por la falta de agua, por las bajas temperaturas. Los maíces tempranos evolucionaron aceptablemente, pero los tardíos no. Ya se han cosechado algunos lotes, con rindes que van de 45 a 80 quintales/hectárea. El sorgo se encuentra algo mejor, pero igual siente la sequía, similar es la situación del maní.
Pronóstico. Chaparrones aislados.
Hoy. Parcialmente nublado. Leve descenso de temperatura. Vientos débiles del sector este que rotarán al noreste. Mínimas entre 10ºC y 17ºC y máximas entre 25°C y 27ºC.
Mañana. Parcialmente nublado a nublado. Probables chaparrones aislados sobre zonas serranas y sur de la provincia. Leve ascenso de temperatura. Vientos débiles del sector noreste. Mínimas entre 13ºC y 19ºC y máximas entre 27°C y 29ºC.
Domingo 24. Parcialmente nublado a nublado. Ascenso de temperatura. Vientos moderados del sector sudeste.
Lunes 25. Parcialmente nublado. Probabilidad de algunos chaparrones aislados sobre el sur de la provincia.
Martes 26. Nubosidad variable. Inestable sobre el sur de la provincia.
Informe elaborado por el Instituto de Clima y Agua-Inta Castelar, con la colaboración de las AER y EEA Inta, el SMN y las delegaciones Magyp de la región.

Fuente: La Voz del Campo

 

jueves, 21 de febrero de 2013

Las Pirgüas: Agricultura da acceso al agua a 20 familias

Son pequeños productores pecuarios del departamento Cruz del Eje. Trabajan con rodeo caprino, ovino y equino. Se les entregó un generador eléctrico, un tanque, una bomba elevadora, cañería e insumos. 




Con el objetivo de asistir a un grupo de pequeños productores caprinos y ovinos afectados por la falta de agua en el departamento Cruz del Eje, el Ministerio de Agricultura, Ganadería y Alimentos de la Provincia, a través de su Dirección de Agencias Zonales, entregó materiales e insumos para la explotación de una perforación en la zona de Las Pirgüas.

El pozo, de 90 metros de profundidad y con una bomba eléctrica sumergible, carece de energía corriente ya que la red no llega hasta el lugar donde se encuentra. Por esto, en los últimos días, técnicos de la cartera agropecuaria trabajaron en un relevamiento de las necesidades para ponerlo en funcionamiento.

A fines del mes de diciembre, responsables de la Agencia Zonal hicieron entrega de un grupo electrógeno con la potencia suficiente para el uso productivo de la bomba, que resultó vital durante todo enero por las altas temperaturas que se produjeron.

Para completar los aportes y optimizar la utilización de la perforación, la semana pasada se hizo un aporte de materiales para la recuperación de un tanque australiano de 38 mil litros y de otro tanque con una capacidad de 1.100 litros, que servirá para elevar el agua y hacerla llegar a sitios cercanos.

Los aportes se completaron con una bomba elevadora, cañería, mangueras y conexiones. Los beneficiarios de estas obras son 20 familias del lugar, que trabajan con un rodeo de aproximadamente 600 caprinos, 70 bovinos y 50 equinos.